lunes, 11 de octubre de 2010

¿Y si esta vez nos quedamos en la plaza?


Si una operación de inteligencia tiene como función primordial levantar polvareda, esta logró su cometido. Lindo bolonqui se armó. La cobertura del Ingeniero originó 58 comentarios y la de Artemio, hasta ahora, unos 45. Mañana o más tarde me sentaré a leer con tiempo a Gerardo, Abel, etcetera que por lo que anduve chusmeando hicieron aportes valiosos para entender que mierda está pasando.

Por ahora un par de comentarios para empezar a charlar en el vecindario.

1) Los ciclos políticos comienzan a agotarse cuando una fuerza pierde la capacidad de articular mayorias traducibles electoralmente. En ese sentido es tecnicamente irreprochable señalar el inicio del agotamiento K en la derrota del 28-j. Dejó de ser una mayoría y pasó a ser la primera minoría capaz de gobernar hasta el fin de su mandato pero -por su propia condición de minoría- incapaz de ganar una elección con balotaje.

2) En el kirchnerismo siempre convivieron dos grandes fracciones, los reformistas (ddhh, MMSS, MOO y ex frepasos) y los conservadores (pejotismo territorial). La foto del 28-j muestra que el FPV perdió unas cuantas plumas de su ala conservadora y, lo que es peor, mostró a esas plumas articuladas en una oferta electoral competitiva (ya sea en aptitud de ganar o en aptitud de impedir un nuevo triunfo k). O sea que donde antes había una mayoría ahora hay dos minorias (una mayoritaria y orgánica; la otra minoritaria y confederal).

3) Si la derecha peronista rompe, constituye una oferta electoral propia y demuestra capacidad para administrar sus propios votos es porque la sociedad giró a la derecha. O para decirlo de otra forma: los reformistas perdimos la capacidad de contener a los conservadores reteniendo a sus votantes y, por lo tanto, de liderar una coalición electoral que nos contenga a todos (reformistas y conservadores). Como en Chile, el péndulo se movió; admitámoslo. Solo si dejamos de enojarnos y zafamos del pozo depresivo podemos desplegar la política necesaria para volver a moverlo para el lado que nos gusta.

4) No sabemos que va a pasar. Lo que sabemos es lo que las corporaciones lideradas por Magnetto y Saguier quieren que pase: Scioli presidente; De Narvaez gobernador de la pba; Macri jefe de la caba; y Reuteman/Obeid, Duhalde/Sola, Schiaretti/De la Sota, los Barones, etcétera, bendiciendo al tridente. Es decir, un FPV modelos '05-'07 sin su ala reformista + los conservadores P o neo P que nunca aceptaron formar parte.

5) Sin embargo el escenario de un gobierno piñerista es solo un sueño humedo de algunos columnistas de La Nación. El kirchnerismo o, genericamente, las fuerzas populares reformistas argentinas no comparten el ethos disciplinado e institucionalista que caracteriza a los primos de la Concertación. Quien quiera gobernar nuestro país deberá estar dispuesto a incluir al reformismo k. Ahora bien, el reformismo k ¿estará dispuesto a integrar una coalición cuya conducción recaiga en su ala conservadora? Yo creo que esta es la pregunta del millón.

6) "Gobiernen solos" o "gobernamos con ustedes", creo que esa podría ser la disyuntiva k en las visperas del 2011 si se pierden las internas (no se puede ir a una interna desde la debilidad sin asumir la posibilidad de perder o ganar pero teniendo que reconocerle al adversario interno un protagonismo nuevo). Acá Mariano se plantéa un problema semejante y lo resuelve de una manera con la que estoy parcialmente de acuerdo porque no se trata de practicar el entrismo con los -eventuales- aliados sino de hacer valer en dependencias gubernamentales el poder real acumulado en el marco de una concertación en la que el centro de gravedad dejará de ser la confrontación con las corporaciones (porque cierra la fase reformista) pero sin alterar las vigas maestras del modelo y dentro de la cual, la correlación de fuerzas, debería medirse mediante enfrentamientos electorales periódicos.

7) Cierro reforzando un concepto: nosotros perdimos la capacidad de articular una mayoria social y política con traducción electoral. La teníamos y la perdimos. Así que a llorar a la Iglesia. Si las mayorias nacionales dejaron de acompañar nuestro programa algo habremos hecho mal en varios planos y hay que detectar y corregir. Lo que no podemos hacer es enojarnos con la realidad y dedicarnos a repartir acusaciones. Ahora hay que enderezar la nave y asumirnos o no como parte de la tripulación aunque, por algun tiempo, si se pierden las internas, dejemos de ir en linea más o menos recta hacia -o de hecho tendamos a alejarnos un poco de- aquel viejo y querido "espiritu del '73"; al menos hasta que hayamos reunido las fuerzas suficientes para mover de nuevo el pendulo para este lado.-

Postdata de las 20.36: aceptamos la sugerencia de Gerardo de leer esta nota; la seguimos hoy a las 22.30 en Cooperativa.

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