Foto: Agustín Rossi y Lisandro Bormioli
1) La mayoría del peronismo no es de derecha pero la mayoría de la derecha peronista constituye la amplia mayoría del partido justicialista; mientras que la amplia mayoría del peronismo de base (o izquierda peronista) se encuentra desde hace mucho por fuera de la orgánica justicialista. Sin embargo, desde afuera, y por ello mismo resignando la disputa de la conducción política y partidaria, el peronismo de base refuerza la hegemonía partidaria del ala conservadora colaborando con sus éxitos electorales: el peronista de base, aun enemistado, es raro que no meta en la urna la boleta del Partido y, en cualquier caso, contribuye a su éxito por el mero hecho de militar los mismos símbolos y la misma liturgia.
2) Aparentemente esto le quitaba el sueño a Néstor. Y según dio a entender Aldo San Pedro, intendente de Bragado, el martes pasado en el C.A.I., el Partido de la Victoria, herramienta que idealmente debía estar lista para las elecciones de 2007, persigue la reactivación y el reagrupamiento de los peronismos de base en torno a un partido que hace pública su vocación de confluir electoralmente con el PJ dentro del Frente para la Victoria. Apenas tomó la palabra, San Pedro recordó que el accionar del peronismo está guiado por la certeza de que, si Cristina se presenta y gana, a partir de allí las continuidades deberán ser conquistadas y sus modalidades construidas. Ahí aparece en escena la propuesta de que el Partido de la Victoria, fundado por Néstor Kirchner y presidido por el jefe comunal bragadense, funcione como la herramienta que utilice la izquierda peronista para superar su dispersión, su desorganización y sus divisiones y retorne activamente a la lucha por el poder político e institucional.
El horizonte sería lograr en 2015 lo que no se pudo en 2007.
3) Mientras tanto el primer laboratorio donde se ensayará la viabilidad electoral de un peronismo unido y liderado por su ala izquierda es la elección para gobernador en Santa Fe. La ventaja que tiene el Chivo es que nadie espera que gane ya que el electorado santafesino vota mayoritariamente referencias locales que se ubican ideológicamente lejos del kirchnerismo. Por lo tanto Rossi deberá tener una astucia que nadie sabe si tiene, una suerte que nadie sabe si tiene y unos huevos y una autoestima que todos saben que le sobra. Lo que pase en Santa Fe impactará muy hondo en el complejo reagrupamiento peronista que inútilmente ya está en curso pero que tendrá sentido y se hará incontrolable a partir del 23 de octubre a las seis de la tarde.
4) Se gane o se pierda Santa Fe, lo cierto es que la tentativa del peronismo k de liderar conglomerados peronistas electoralmente competitivos en el corazón de la zona núcleo sojera empieza a conformar un iceberg cuyas puntas más destacadas son Lisandro Bormioli (Pergamino), Nicolas Macchia (San Pedro), Paquito Durañona (San Antonio de Areco), Marina Moretti (Giles) o el propio Aldo San Pedro desde Bragado. Un iceberg cuyas razones profundas (sobre todo las económicas) intentaremos desentrañar en otro post próximamente. Por lo pronto digamos que si en el reino de la soja el kirchnerismo paladar negro está disputando con volumen electoral propio la conducción del peronismo en elecciones con final abierto, eso de mínima desmiente que la sucesión k vaya a enmarcarse en una balcanización del peronismo.
5) Los partidos sin despliegue territorial necesitan para existir la presencia en los grandes medios y especialmente la rotación televisiva. Esos medios le dieron al Nuevo Encuentro una cobertura desmesurada cuando la contradicción principal que buscaban explotar era la que se alojaba en el PJ-PBA acicateada por las listas de adhesión. Sin embargo la siempre subestimada pericia del sciolismo para conducir al pejotismo provincial manteniéndolo unido y alineado colocó las cosas de nuevo en su lugar. Hoy Scioli al frente de este país dentro de un país que es la PBA volvió a ser el factor de equilibrio entre la pampa gringa sojera y el conurbano manufacturero (inviable sin la renta sojera) mientras De Narvaez vuelve a ser el contrincante principal que intenta romper ese equilibrio por derecha levantando el programa del complejo agrofinanciero y de las elites suburbanas nostálgicas del viejo populismo conservador que hegemonizó el PJ durante casi 20 años de la mano del pacto duhaldo-alfonsinista.
Ahora que la contradicción principal acapara el escenario provincial, Nuevo Encuentro deberá gastar mucha suela si quiere evitar un desempeño electoral irrelevante. Empezando por Ituzaingó.
6) En Ituzaingó Basteiro finalmente declinó su candidatura a favor de Daniel Larrache. Lo hizo sin gloria pero también sin pena confirmando dos cosas: que su destino político está irremediablemente atado a Sabbatella (es decir que nunca tuvo y no tiene vocación de jugar un juego propio); y que el peronismo no resuelve nunca nada yendo a buscar un conductor de otro linaje.
7) La principal razón por la cual podemos militar y defender un proyecto nacional y popular sin que hacerlo ponga en riesgo nuestra vida es porque, entre otros, los hijos de Hebe pagaron con la suya nuestro derecho a hacer política y porque luego Hebe, junto con muchos otros, luchó a su manera para que esas muertes no fueran en vano. Memoria, Verdad y Justicia son palabras que muy pocos pueden pronunciar con más autoridad que Hebe de Bonafini.
