El viernes me metí a un campo pa contactar a un chabón a cargo de un criadero de gallinas felices. El criadero es del hijo tarambana de un empresario de Viedma que tiene concesionarias Toyota. Subalquiló un pedazo del campo que rodea el pueblo y los huevos los mete en cajas re chetas y los vende en capital y gba. En el criadero además de las gallinas hay una casita dónde vive Armando. Oriundo de Pigüé, es su único empleado y vive ahí con su mujer Fiorela y su hijita de tres que asiste al jardín local. Cuestión que le compro dos maples de unos huevos marrones increíbles, enormes y con una yema naranja fosforescente. Las gallinas ahí correteando al sol, comiendo maíz y bichitos. Posta que parecen felices. Terminamos la transacción y le pregunto si no hacen apicultura. O sea, miel. Me dice que él no pero que "ahí atrás, para el lado del río" hay un loco de Dorrego que tiene abejas. También subalquiló pa que los dueños del campo le permitan tener las colmenas y laburarlas. "Para ir y venir a dónde tiene las colmenas pasa x acá así que lo veo seguido" me dice Armando mientras fuma cómo escuerzo, rubión, obeso, ojazos celestes, brazo enyesado, bien gringo e' campo. Le explico que me gusta mucho la miel, que es difícil conseguir 100% pura y que ahora un vecino me está trayendo de Villarino pero que al pedo hacerla traer de tan lejos si ahí hacen miel buena. Armando me explica que el tipo cuándo cosecha le deja un tacho de gentileza, hay tachos de 5 y de 10 kilos. Pura pura, recién cosechada. Trae el tacho y me muestra. La belleza de esa miel. Se va y trae una cuchara sopera. "Probala" me invita. En ese momento me sentí don shonson en división maiami simulando ser un narco para llegar al pez gordo y arrestarlo. La pruebo. Cocaína de máxima pureza. Se me dilatan las pupilas. Me ruborizo. Me transpiran las manos. Armando nota que estoy en éxtasis mielífero. Me mira, sonríe, empuja el tacho hacia mi y me dice "llevalo". "Cobrame" le pido. Se va y vuelve con otro tacho de unos 10 kilos. Lo pone sobre la mesa, lo abre y me muestra el interior. Lleno, rebozante de miel cremosa. Multifloral.
Nos ponemos a charlar. Me cuenta cosas de su vida. Está triste y frustrado xq labura de sol a sol y no se siente bien retribuido x su patrón. "Cobro una miseria" admite con resignación. Encima el patrón le prometió casa y comida, pero con la comida no le cumple. El trato era casa+una caja con cosas del super+una oveja cada dos meses. "¿La oveja la carneás vos?" le consulto disimulando mi estupor. "Si, la trozamo' y la metemo' en el frizer, con una oveja mediana comemo' do' meses". Aunq debió conjugar en potencial xq eso, en dos años, solo pasó una vez. "¿Estás en blanco?", le consulto con escepticismo.
Una hora y media estuve parado con los maples y la miel escuchando a un tipo que produce puro valor y cobra 275.000 en blanco x mes (Uatre x media jornada) más otros 250 mil en negro. 550 lucas x laburar 70 horas x semana y hacer de todo incluyendo mantenimiento general de la granja, armado manual de las cajas de cartón donde van los huevos felices e incluso reparaciones en el auto del patrón y labores de jardinería en la casa q el patrón tiene en el pueblo y a la cual Armando jamás entró. "Me quiero volver a Pigüé", me dice mitad fantaseando mitad creyendo vislumbrar un porvenir, y relata un plan q incluye tantas variables incontrolables q parece un chico soñando con los reyes magos. Le desié suerte, le transferí x mp lo de los huevos y me fuí constatando que hasta las gallinas parecían más felices que él.
En casa pasé la miel a tarros de un kilo y llené tres al ras. El chabón no llega a fin de mes y me regaló tres kilos de miel recontra pura. Entré a mp y le transferí quince lucas que a él no le cambian la fortuna pero q a mi me ayudó a no pasarme el finde pensando en Armando y sus gallinas felices.-
