lunes, 13 de noviembre de 2017

25 de Mayo de 2006: Volvimos (QHC/19)



"Queridos hermanos, hermanas, compañeros y compañeras, argentinos y argentinas... y al final... un día... volvimos a la gloriosa Plaza de Mayo... a hacer presente al pueblo argentino en toda su diversidad... (aplausos)... hace treinta y tres años... yo estaba ahí abajo.... el 25 de mayo de 1973... como hoy creyendo y jugándome por mis convicciones que un nuevo país comenzaba.... y en estos miles de rostros... veo los rostros de los treinta mil compañeros desaparecidos que hoy vuelven a la Plaza de Mayo de la mano de todos nosotros... (ovación)... venimos...a esta plaza... que es de los Trabajadores, que es de Eva Perón y que es de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo a juntarnos los argentinos celebrar el día patrio..."







jueves, 9 de noviembre de 2017

1 de Mayo de 1974: Perón echa a la Jotapé de la Plaza de Mayo (QHC/19)





"El 1º de mayo de 1974 es una fecha muy importante, clave para entender muchas cosas que ocurrieron después. Creo que nosotros fuimos a ese acto conscientes de que la relación con Perón estaba rota y de que debíamos evitar un enfrentamiento civil. Cuando sale Isabel y lo anuncia a López Rega, la gente empieza a gritar: "No queremos carnaval, asamblea popular". Además se generó un hecho político inédito en la historia: no conozco a ningún líder de la envergadura de Perón al que se le vaciara la mitad de la Plaza. A punto tal que cuando habla Perón nosotros estábamos justo al lado de lo que era el Comando de Organización (CdeO) y empezamos a recibir los primeros palazos y piedras e hicimos como una especie de grupo de contención. Nosotros, que veníamos bien estructurados, logramos contener el primer hostigamiento. Cuando Perón dice "imberbes, estúpidos", la gente se nos va, se empieza a retirar. Nosotros teníamos un carnecito color rojo o rosado, que era de los jefes de columnas, y tengo que empezar a mostrarlo para poder ponerme a la cabeza, porque ya estábamos con la mitad de la Plaza vacía, para volver a asumir el mando de nuestra gente. Cuando estábamos bajando por Callao hacia el Bajo, hago parar la columna para que los compañeros vean la dimensión de los que nos estábamos yendo, que era impresionante. Y al mirar hacia arriba veo a la gente de los balcones de Callao y Alvear contenta, sonriendo. Digo: "Si estos tipos están contentos, es porque está todo mal".



Fuente: El Ortiba

lunes, 6 de noviembre de 2017

22 de Enero de 1974: se cierra el cerco sobre la Jotapé (QHC/19)








En la madrugada del 19 y 20 de enero de 1974 se produce el asalto al Regimiento de Azul en la Provincia de Buenos Aires protagonizado por un grupo de 80 guerrilleros del ERP al mando de Enrique Gorriarán Merlo. El intento de copamiento fracasa dejando como saldo la muerte del jefe del regimiento, su esposa y cinco integrantes del ERP, además de doce detenidos.

El 21 de enero Perón expresa su solidaridad con los militares a través de una carta en la que, además, fija una orientación ideológica, política y operacional desde la cual de desarrollará la ruptura con la Tendencia y el inicio de su aislamiento político: “…la estrategia integral que conducimos desde el gobierno, nos lleva a actuar profundamente sobre las causas de la violencia y la subversión, quedando la lucha contra los efectos a cargo de toda la población, Fuerzas Policiales y de seguridad, y si es necesario de las Fuerzas Armadas (...) harán que el reducido número de psicópatas que va quedando sea exterminado uno a uno para el bien de la República”. 

Simultáneamente ordena apurar la aprobación de cambios en el Código Penal que desde octubre de 1973, luego del asesinato de Rucci y con dictamen favorable del Senado, eran resistidos por la Jotapé en la Cámara de Diputados.

El 22 de enero comienza a cerrarse el cerco sobre ellos. En las primeras horas del día, en un mensaje transmitido por radio y televisión, Perón le pide la renuncia, sin nombrarlo pero tratándolo de incompetente, a Oscar Bidegain, gobernador de la Provincia de Buenos Aires oriundo de Azul y ligado a la JP-Montoneros, y coloca en su reemplazo al vice Victorio Calabró, dirigente metalúrgico ligado a la CNU.

Finalmente a eso de las 10.00hs, en una reunión convertida en un evento transmitido en vivo por la televisión, recibió en Olivos a los treinta Diputados de la Juventud Peronista que se negaban a votar aquellos cambios, nueve de los cuales renunciarían a sus bancas al término de la deliberación: Rodolfo Vittar, Roberto Vidaña, Aníbal Ilturrieta, Armando Croatto, Carlos Kunkel, Santiago Díaz Ortiz, Diego Muñiz Barreto, Jorge Glellel y Julio Mera Figueroa.


A continuación, algunos momentos sobresalientes del intercambio que millones de personas vieron con asombro aquella mañana en las pantallas de la televisión entre Perón y los representantes de las organizaciones juveniles del Movimiento Peronista que durante más de una década habían jurado y convocado a dar la vida por su líder:




Perón
Muy bien, señores, ustedes pidieron hablar conmigo. Los escucho. ¿De qué se trata?

Diputado
Señor General: nosotros queríamos hablar con usted antes de hacerle entrega de un comunicado que hemos sacado repudiando el atentado de Azul. Queremos señalarle nuestros conceptos con respecto a la modificación del Código Penal. La nuestra no es una postura en contra de dicha modificación. Tenemos algunas dudas con respecto a la misma. Estamos de acuerdo en la necesidad de que nuestro Gobierno popular tenga realmente un aparato de seguridad y una legislación de seguridad del Estado popular (sic) pero vemos que algunos de los considerandos no tienen mucha claridad en torno a pautas técnicas legales y políticas. Nosotros aplicamos objeciones a uno o dos artículos y queremos escucharlo a usted, señor General. Por eso le hemos pedido esta entrevista.

Perón
Por lo que veo se trata de un problema interno del bloque. Ahora, es indudable que en los grupos colegiados existe una norma ante la cual funciona y fuera de la cual no debe funcionar. Los grupos colegiados tienen su discusión interna; el concepto de la tarea misma legislativa lo impone, por eso existen los bloques. ¿Cuál debe ser la norma dentro de los bloques? Eso no se discute.

Diputado
En realidad nosotros planteamos la necesidad de una discusión de este tema en concreto, es decir, de la modificación del Código Penal, no sólo en una discusión dentro del bloque, sino también en cuanto a una discusión de todos sus aspectos ante funcionarios del Poder Ejecutivo.

Perón
Yo tengo entendido que hasta han concurrido ministros al bloque para tratar este asunto, y que se ha votado.

(El Sr. Pedrini -personaje no identificado; posiblemente miembro del bloque de diputados peronistas- interviene para explicarle al general): "En el bloque no se pueden votar de ninguna manera los proyectos del Poder Ejecutivo. Lo que se votó fue la conveniencia o no de que comparecieran en el bloque los tres ministros, esto es, de Justicia, de Interior y de Defensa. Los compañeros de la juventud tienen problemas en dos artículos de la ley, que son Asociación Ilícita y Configuración del Delito".

Perón
Pero si no cometió el delito... en una emboscada de esta naturaleza, asesinando a personas que están tranquilas y en paz. Ahora bien, si esto no implica la necesidad de ser enérgicos a través de la ley, no estaremos jamás respetando la ley desde que la pedimos. El Poder Ejecutivo pide esta ley porque la necesita. Hay treinta asaltos que justificarían una ley dura; sin embargo hasta ahora hemos sido pacientes, pero ya no se puede seguir adelante, porque de lo contrario la debilidad nuestra será la que produzca la propia desgracia del país, que es lo que queremos evitar.
Ahora bien, hablando con toda franqueza, indudablemente no le veo razón a ninguno de los argumentos que vienen exponiéndome en contra de esta ley. Eso será por la tarea de discutir y buscar triquiñuelas a las cosas. No; aquí hay un fin, el medio es otra cosa.

Diputado
Pero la asociación ilícita podría venir por el solo hecho de estar agrupado en una asociación que no esté legalmente reconocida. Como puede suceder con una agrupación que recién se integra en un sindicato o en una agrupación de base política...

Perón
¿Pero, (en esos casos) dónde está el delito?... Por otra parte, esa es la tarea del juez y no de la ley, porque asociación ilícita puede haber en todas las gamas de la delincuencia. Nosotros no podemos hacer de jueces. El delito lo configura el juez. Todo aquel que se asocie con fines ilícitos configura el delito. Ahora, quien debe determinar si el fin es lícito o ilícito es el juez. Por otra parte, no es el objeto mío conversar sobre estas cosas, porque no corresponden a mí. Toda esta discusión debe hacerse en el bloque. Y cuando el mismo decida por votación lo que fuere, ésta debe ser palabra santa para todos las que forman parte de él; de lo contrario, se van del bloque. Esa es la solución.
En esto se debe actuar de la misma manera que actuamos en el orden político. Nadie está obligado a permanecer en una fracción política. El que no está contento, se va. En este sentido, nosotros no vamos a poner el menor inconveniente. Quien esté en otra tendencia diferente de la peronista, lo que debe hacer es irse.
Pero en ese caso (el disconforme) representa ni más ni menos que al Movimiento. Lo que no es lícito, diría, es estar defendiendo otras causas y usar la camiseta peronista.

En este momento, con lo que acabamos de ver, (ERP: Azul) en que una banda de asaltantes que invoca cuestiones ideológicas o políticas para cometer un crimen, ¿ahí nosotros vamos a pensar que eso lo justifica? ¡No!; un crimen es un crimen cualquiera sea el móvil que lo provoca, y el delito es delito cualquiera sea el pensamiento, o sentimiento, o la pasión que impulse al criminal. Siempre que hay voluntad criminal es un delito y eso lo tiene que penar la ley, no nosotros.
Recurrimos a esto porque estamos en un momento crítico para el país; cuando vemos que estos señores en la mayor impunidad y porque no hay con qué sancionarlo, se largan al ataque.

Nosotros estamos en la necesidad de contar con una legislación fuerte para parar lo que se está produciendo, que es también fuerte; y a grandes males no hay sino grandes remedios, que es lo que nosotros necesitamos. En este momento se está asaltando (cuarteles) en nombre de no sé qué cosa. Si hasta han tomado ciudadanos (secuestros y rehenes); ya los ciudadanos no tienen la seguridad que el Estado tiene la obligación de dar, porque no hay sanción en las leyes para este tipo de delitos, que son nuevos. ¿Cómo es posible que todos los hombres que tengan armas estén amenazados de ser tomados por bandas de delincuentes que se dicen de una tendencia o de otra? No interesa la "tendencia", interesa el delito que cometen. No sé, yo no veo otra solución para estas cosas.

Diputado
Yo quiero ratificar nuestra decisión, que es una decisión no sólo ética, moral y muy sentida, sino también en el plano político que es la de permanecer y contribuir en la medida de nuestras posibilidades a la tarea común del peronismo, por una simple razón: porque somos peronistas y no otra cosa. Planteamos también, señor General, una cuestión de orden político. Es una apreciación que es válida en la medida en que usted la admita, y deja de ser válida en la medida que usted tenga otra apreciación.

Perón
¿En qué consiste esa apreciación?

Diputado
Nosotros pensamos, que partiendo de un principio que usted ha manifestado en numerosas oportunidades, y al cual le otorgamos la máxima razón y sabiduría, sostenemos que la violencia es la que se ejerce no solamente a través de los grupos minoritarios de ultra derecha o de ultra izquierda. Son episodios elaborados; no son productos de una generación espontánea, sino productos de una generación que está, de alguna manera, sumergiéndonos a todos en la violencia.

Perón
Entonces, ¿cómo usted evitaría eso?

Diputado
Le voy a contestar con sus palabras: nosotros pensamos eso, que hemos desterrado las estructuras violentas que hacen que esa violencia de abajo sea generada por la violencia de arriba.

Perón
Y a pesar de eso, la violencia continúa cada vez en mayor forma.

Diputado
Sí señor, y ahí se aplica con toda celeridad y con toda decisión el poder represivo del Estado popular.

Perón
¿Y le parece que hemos esperado poco, con todo lo que ha pasado en estos siete meses de gobierno popular y plebiscitario, donde todos esos señores de las organizaciones terroristas se largan a la calle, culminando en este episodio, atacando a un regimiento?

Diputado
¿Me permite, señor Presidente? Precisamente...

Perón
¿Es decir, que somos nosotros los que provocamos la violencia?

Diputado
Consideramos, señor General, lo siguiente sobre este tema: que los lamentables acontecimientos de Azul, a nuestro juicio y a nuestro modesto entender, indican, precisamente, una decisión de estos grupos minoritarios, totalmente ausentes de lo que es un sentimiento nacional y de lo que es la comprensión de la necesidad de unidad del pueblo argentino, en un proceso de reconstrucción. Entendemos que, precisamente, la intención de estos sectores es especular con un clima de violencia, en crear una actitud del Estado, que estos sectores califican arbitrariamente de represiva y es, precisamente, el caldo de cultivo político en el cual se desarrolla su planteo político. Hemos conocido durante años, a través de un enfrentamiento de la dictadura, cuál es la política del ERP, el autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo. Sabemos que su política crece y se desarrolla en un ambiente de violencia.

Perón
¡No! Está totalmente equivocado. Yo a eso lo he conocido "naranjo", cuando se gestó ese Movimiento, que no es argentino. Ese Movimiento (Cuarta Internacional - trotkista) se dirige desde Francia, precisamente, desde París, y la persona que lo gobierna se llama "Posadas", de seudónimo. El nombre verdadero es italiano (Homero Rómulo Cristali Frasnelli, nacido en Buenos Aires, 1912). Los he conocido "naranjo", como dice el cuento del cura. Sé qué persiguen y lo que buscan. De manera que en ese sentido a mí no me van a engañar, porque, como les digo, los conozco profundamente.
He hablado con muchísimos de ellos en la época en que nosotros también estábamos en la delincuencia, diremos así. Pero jamás he pensado que esa gente podría estar aliada con nosotros, por los fines que persigue.
Ustedes ven que lo que se produce aquí, se produce en todas partes. Está en Alemania, en Francia. En este momento, Francia tiene un problema gravísimo de ese orden. Y ellos lo dejaron funcionar allí; no tuvieron la represión suficiente. En estos momentos, el gobierno francés está por tomar medidas drásticas y violentas para reprimir eso que ellos mismos dejaron funcionar. Ya lo he dicho más de veinte veces, que la cabeza de este movimiento está en París.
Eso ustedes no lo van a parar de ninguna manera, porque es un movimiento organizado en todo el mundo. Está en todas partes: en Uruguay, en Bolivia, en Chile, con distintos nombres. Y ellos son los culpables de lo que le ha pasado a Allende. Son ellos y están aquí en la República Argentina, también. Están en Francia, en España, en una palabra, están en todos los países. Porque esta es una Cuarta Internacional, que se fundó con una finalidad totalmente diferente a la Tercera Internacional, que fue comunista, pero comunista ortodoxa. Aquí no hay nada de comunismo; es un movimiento marxista deformado, que pretende, imponerse en todas partes por la lucha.

A la lucha -y yo soy técnico en eso- no hay nada que hacerle, más que imponerle y enfrentarle con la lucha. Y no atarse las manos frente a esa fuerza; y especialmente, no atarse las manos suprimiendo la ley que lo puede sancionar. Porque nosotros, desgraciadamente, tenemos que actuar dentro de la ley, porque si en este momento no tuviéramos que actuar dentro de la ley ya lo habríamos terminado en una semana.

Para nosotros es un problema bien claro. Queremos seguir actuando dentro de la ley y para no salir de ella necesitamos que la ley sea tan fuerte como para impedir esos males. Dentro de eso, tenemos que considerar si nosotros podemos resolver el problema. Si no contamos con la ley, entonces tendremos también nosotros que salirnos de la ley y sancionar en forma directa como hacen ellos.

¿Y nos vamos a dejar matar? Lo mataron al secretario general de la Confederación General del Trabajo (Ignacio Rucci, ejecutado por Montoneros, como bien sabía Perón), están asesinando alevosamente, y nosotros con los brazos cruzados porque no tenemos ley para reprimirlos. ¿No ven que eso es angelical?

El fin es la sustentación del Estado y de la Nación; está en que tengamos los medios para defendernos. Si nosotros todavía nos limitamos nuestros propios medios de defensa, estamos entregándonos a estas fuerzas, que, como he dicho, las conozco profundamente y sé cómo actúan.

Ahora bien; si nosotros no tenemos en cuenta a la ley, en una semana se termina todo esto, porque formo una fuerza suficiente, lo voy a buscar a usted y lo mato, que es lo que hacen ellos. No actúan dentro de la ley. De esa manera, vamos a la ley de la selva y dentro de la ley de la selva, tendría que permitir que todos los argentinos portaran armas a la vista. Pero, ¿qué es lo que está ocurriendo? Que los delincuentes están todos armados, mientras que las personas decentes no pueden llevar armas y están indefensas en manos de estos señores. ¿Y todavía nosotros vamos a pensar si sancionamos o no la ley? ¡Vamos! Necesitamos esa ley porque la República está indefensa frente a ellos. Ese es para nosotros el fundamento de todo eso. Con toda claridad afirmo que no queremos la violencia.

Desde hace siete meses estamos diciendo que queremos la paz, y estos señores, en siete meses, no se han dado cuenta que están fuera de lugar, porque no se han dado cuenta que están perturbando lo que ellos dicen que sostienen, que es mentira. La mitad son mercenarios, los conozco, los he visto actuar y por el sólo hecho de que estén mandados de afuera, tienen intereses distintos a los nuestros. Los nuestros no se defienden desde París, se defienden desde Buenos Aires. Para mí, eso es lo que yo veo con toda claridad. Ahora, la decisión es muy simple: hemos pedido esta ley al Congreso para que éste nos dé el derecho de sancionar fuerte a esta clase de delincuentes.

Si no tenemos la ley, el camino será otro; y les aseguro que puestos a enfrentar la violencia con la violencia, nosotros tenemos más medios posibles para aplastarla, y lo haremos a cualquier precio, porque no estamos aquí de monigotes.
Estamos afrontando una responsabilidad que nos ha dado plebiscitariamente el pueblo argentino. Nosotros no somos dictadores de golpes de Estado. No nos han pegado con saliva.

Nosotros vamos a proceder de acuerdo con la necesidad, cualquiera sean los medios. Si no hay ley, fuera de la ley también lo vamos a hacer y lo vamos a hacer violentamente. Porque a la violencia no se le puede oponer otra cosa que la propia violencia. Eso es una cosa que la gente debe tener en claro, pero lo vamos a hacer; no tenga la menor duda.

Tenemos la seguridad de que la mayoría absoluta del pueblo nos acompaña, y cuando un Movimiento está apoyado por el pueblo no hay fuerza que se le pueda oponer. De eso estoy totalmente convencido.

En cuanto al problema en sí, es un problema de ustedes y del bloque, y lo tienen que resolver con él y no conmigo.
Tenemos un Movimiento y éste lo maneja el Consejo Superior. Reitero que el problema es de ustedes y del bloque, y yo no puedo interferir con mis ideas; éstas, por otra parte, las acabo de exponer, así como también lo he hecho en cuanto a las necesidades del Estado. Ahora, ustedes pueden resolver lo que quieran. Esa es una cuestión individual en la cual yo no me he metido ni me meto.

Diputado
Nosotros, un poco como soldados del Movimiento y de usted que es el conductor de ese gran Movimiento nacional en la Argentina, le queremos señalar que nuestra entrevista la hicimos en carácter de militantes peronistas. Era fundamental escucharle a usted acerca de lo que realmente pensaba en torno a ese problema, el cual nosotros no cuestionamos globalmente sino en algunos de sus aspectos. Lo que queremos es señalarle y ratificarle, con toda la fuerza que tenemos, que estamos totalmente junto a usted como integrantes del Movimiento Peronista y junto al pueblo. En ese sentido, somos disciplinados en nuestro Movimiento. Fuimos, somos y seremos disciplinados, hasta la muerte. Queremos agradecerle con todo corazón esta entrevista, y estamos muy contentos de estar con usted, de verlo y de escucharlo. Ese ha sido uno de los objetivos que tuvimos para venir a verlo.


Perón
Muy bien, muchas gracias.  




Fuente: El Ortiba




jueves, 2 de noviembre de 2017

Victorio Calabró y la CNU (QHC/19)






Poco a poco, la calefacción del Dodge Polara le ha devuelto el calor al cuerpo todavía vivo del intendente de La Plata, Rubén Cartier. El reloj que lleva en la muñeca izquierda marca las 20.45 y el frío de la noche del 14 de julio de 1975 es feroz. Los informes meteorológicos aseguran que forma parte de una ola que se prolongará por varios días. Cartier y sus acompañantes –su secretario privado, Alfredo Otero, y el director de Tránsito de la Comuna, Manuel Balverde– no hablan del frío, sino de un tema cada día más caliente: el enfrentamiento entre la ortodoxia política del Justicialismo, a la cual pertenece el intendente, con el gobierno bonaerense del sindicalista de ultraderecha Victorio Calabró, cuyos contactos con sectores golpistas ya son un secreto a voces. De eso tratará la reunión a la que Cartier tiene previsto concurrir en el Hotel República de la Capital Federal, donde lo espera el gobernador de una provincia del norte argentino, también enfrentado al sindicalismo y alineado con Isabel Perón.

El chofer Edgardo Villalba conduce con pericia, aunque un poco ausente. Es casi un reflejo que tiene para no distraerse con las conversaciones que el intendente suele mantener en el auto con sus ocasionales acompañantes. Ninguno de ellos sabe que esa tarde Alberto Bujía (a) el Negro, mano derecha de Calabró, ha salido con una orden precisa de la residencia donde el gobernador bonaerense se repone de una gripe. Tampoco que, por imperio de esa orden, un grupo de tareas integrado por culatas sindicales y miembros de la patota de la Concentración Nacional Universitaria (CNU) que lidera Carlos Ernesto Castillo (a) el Indio ha abordado dos vehículos, una camioneta Chevrolet último modelo y un Ford Falcon 1974, para salir hacia Buenos Aires detrás del auto del intendente. La orden que han recibido es clara: tienen que hacerlo en el camino, lejos de La Plata.

Poco antes de las 21, el Dodge Polara ingresa a la avenida Mitre, última parte del trayecto a Buenos Aires. Entonces, los otros dos vehículos, que lo han seguido a más de cien metros mientras se desplazaban por el Camino Centenario, acortan la distancia. La camioneta –amarilla, con llamativas rayas rojas– encabeza la marcha, el Ford Falcon va atrás, como apoyo. Los asesinos no actúan todavía. Están esperando a que el auto del intendente entre en la jurisdicción de la comisaría de Sarandí, a la cual se le ha dado la orden de liberar la zona. No es una orden extraña para los policías, que se han acostumbrado a recoger los cadáveres acribillados que les deja la banda del Indio Castillo.

Faltan pocas cuadras para que el Dodge llegue al puente Sarandí cuando el conductor de la camioneta aprieta el acelerador y se pone a la par del auto del intendente. Nadie, dentro del Polara, presta atención a la maniobra. Villalba cree que la camioneta simplemente quiere adelantarse. Por eso, la lluvia de plomo que escupe la camioneta los sorprende. Son balas de ametralladora y de Itaka. Decenas de balas, que la CNU no acostumbra a economizar cuando se trata de matar. La mayoría se concentra en el asiento trasero del Dodge, donde están sentados Cartier y Balverde. El intendente muere instantáneamente; el director de Tránsito queda herido de gravedad y agonizará durante horas, antes de morir en el Hospital de Avellaneda. En el asiento delantero, Otero recibe heridas leves; el chofer Villalba demorará minutos en convencerse de que está milagrosamente ileso. El Dodge, perforado por las balas, queda detenido a un costado de la avenida Mitre. La camioneta y el Ford Falcon se pierden en dirección a Buenos Aires, con la misión cumplida.







Lavado de manos. 

Desde un primer momento, el gobierno de Victorio Calabró intentó endosarle el atentado a la izquierda peronista. La versión resultaba difícil de creer, ya que el intendente platense, aunque enrolado en la ortodoxia peronista e incondicional del gobierno nacional, no era un objetivo lógico para Montoneros. El gobernador, a través del secretario general de la gobernación, Juan De Stéfano, repudió el atentado. La CNU platense intentó despegarse del asesinato con un comunicado donde expresaba su “más enérgico repudio por este nuevo hecho de sangre que enluta al país y que, como muchos anteriores, forma parte de la estrategia del enemigo sinárquico, cuyos objetivos son la destrucción del Movimiento Nacional Justicialista y de la Nación Argentina”.

Como la versión del atentado por izquierda no cuajó, el gobierno bonaerense hizo llegar a periodistas de confianza otro rumor: que se trataba de un ajuste de cuentas por cuestiones de dinero y que, al ser asesinado, Cartier se dirigía a Buenos Aires llevando consigo una fuerte suma en pesos argentinos, dólares y pesos mexicanos con la intención de irse del país.

Esta versión también era completamente falsa. Cuando fue asesinado, Cartier iba a Buenos Aires para reunirse con el gobernador de La Rioja, Carlos Menem, quien se encontraba en la Capital Federal para participar de una reunión de gobernadores para elaborar un documento con dos ejes centrales: el apoyo a la gestión de Isabel Perón y un pedido de reorganización interna del Justicialismo. El documento –de más de mil palabras– fue dado a conocer el 15 de julio, con la firma de todos los gobernadores provinciales a excepción de uno: el bonaerense Victorio Calabró, quien según informaron los diarios del día siguiente, no había podido ser ubicado por sus colegas ni siquiera telefónicamente.

Muchos años después, en 2008, Carlos Menem confirmaría en una entrevista realizada por Pacho O’Donnell y publicada por la revista Gente, que Cartier iba a Buenos Aires para reunirse con él. “Eran tiempos de la ominosa Triple A. No tardaron en hacerme saber que me iban a matar. No le di mayor importancia –relató, canchereando, para luego seguir-. Había combinado una entrevista con el intendente de La Plata, Rubén Cartier, y lo esperé en mi habitación del Hotel República. Pero quienes llegaron fueron el gordo Gostanián y otros amigos, muy alterados, con la noticia de que a Cartier lo habían asesinado mientras se dirigía a nuestro encuentro. Entonces me trajeron a esta quinta (la de Gostanían, donde se realizó la entrevista con Pacho O’Donnell), tirado en el piso del auto, custodiado por algunos de la Federal que me eran leales y después, en cuanto se pudo, viajé a La Rioja, donde estaba más seguro.”

La ofensiva de Calabró. 

“El asesinato de Cartier fue consecuencia de la lucha política de la vieja ortodoxia justicialista con el sector gremial que había irrumpido en la dirección del Movimiento y que representaba a lo más rancio del viejo vandorismo. Calabró, además, ya estaba teniendo contactos con los militares golpistas. Cartier, que estaba alineado con Isabel, lo enfrentaba y lo resistía desde la intendencia de la capital provincial. Calabró utilizaba a la CNU para sacarse de encima a quienes lo enfrentaban; el atentado contra Cartier hay que leerlo en ese contexto”, dijo a Miradas al Sur un dirigente peronista que era concejal platense en 1975.

Muerto Rubén Cartier, la intendencia de La Plata quedó a cargo del presidente del Concejo Deliberante, Juan Pedro Brun, un dirigente del gremio platense del Turf. Desde que había asumido como gobernador –tras el desplazamiento de Oscar Bidegain-, Calabró había desplegado fuerzas en el Hipódromo de La Plata, que utilizaba para hacer caja. Como parte de esa ofensiva, había nombrado allí a varios notorios integrantes de la CNU. Como ya ha publicado Miradas al Sur, la CNU platense asesinó a varios delegados de los empleados del Hipódromo platense.

La primera directiva que el flamante intendente Brun recibió de Calabró fue casi una amenaza. De acuerdo con el reglamento, la presidencia del Concejo Deliberante debía quedar a cargo de su vicepresidente 1°, Babi Práxedes Molina, un dirigente que pertenecía a la izquierda peronista. “Si asume Molina, intervengo la intendencia”, le dijo Calabró a Brun. Para evitar la intervención, Molina renunció a la vicepresidencia del cuerpo y en su lugar asumió la concejal Centenari Heredia, afín al gobernador.



Fuente: Miradas al Sur
 5 de febrero de 2012



 

domingo, 29 de octubre de 2017

Resistentes o Integrados (QHC/19)






"El hecho de que la Jefatura (...) se mostrara tan pesimista acerca de sus perspectiva en un peronismo revitalizado reflejaba su preocupación por la creciente influencia de las fuerzas nuevas en el seno del movimiento. Se sentía cada vez más aislada y atacada por una corriente izquierdista que surgia dentro del peronismo (...)  la amenza que esos sectores formulaban (...) era ante todo ideológica y política. (...) Tal vez el presagio más sombrío lo dieron los sectores que, al fijar el tono de la camapaña electoral y organizarla, lograron movilizar a vastos sectores de la población (...)"

Daniel James (Siglo XXI) 



sábado, 22 de julio de 2017

Elige tu propia aventura (o arreglate como puedas)







El 60% de los empleos creados en la era Macri es de cuentapropistas


Crece la cantidad de trabajadores que realizan sus propios aportes. Mientras se suceden despidos y cierres de fábricas, la Casa Rosada alienta que haya más emprendedores.

Más de la mitad de los puestos laborales que se crearon desde que asumió el Gobierno hasta abril de este año– según el último dato oficial disponible– responden a quienes trabajan “por cuenta propia”, monotributistas que corren con sus aportes jubilatorios y de salud. Lo que para el candidato bonaerense Esteban Bullrich es la apuesta por los “emprendedores”, para otros es resultado de la expulsión de trabajadores asalariados que pasan a hacer “changas”. 

jueves, 25 de mayo de 2017

Elecciones 2017: ¿será Randazzo?





Cristina trabajó, durante el último año y medio, con la paciencia de una araña, para construir este escenario al que La Nación ayer defin como "Operativo Clamor" y que podría resumirse como: de garantizar la unidad excluyéndose (tesis Movimiento Evita: "si se presenta perdemos porq Cristina divide"), pasó a solo poder garantizarla, encabezándola (tesis Insaurralde: "sin Cristina perdemos porq iríamos divididos"). 


(Aprendan rosqueros: eso se llama hacer política).


Fíjense que la "tesis Insaurralde" se basa en la certeza de que el kirchnerismo puro, de ser necesario, iría en boleta propia, "pura", sin aliados al encuentro de ese ¿20/25%? de electorado ultra K que, a nivel diputados nacionales, garantizaría renovar unos 5/6 de los 7/8 incondicionales que se vencen en diciembre. Esto ya lo analizamos exhaustivamente hace poco más de un año en "¿Qué hará Cristina en 2017?"


Ahora bien: el tema de este post no es Cristina sino Randazzo.


Porque cuando Cristina "apestaba" y Macri no se había vuelto "gato" en los paredones del conurbano, a fuerza de empobrecimiento, despidos y tarifazos, la esperanza blanca de los que piensan que al enemigo se le gana imitándolo, era Randazzo. ¿Por qué? No se sabe. Si Randazzo tiene algún mérito difilmente sea el de haber implementado con eficiencia algunas licitaciones (trenes, pasaportes, dni) con recursos que Cristina decidió que estén ahí en vez de estar en otro lado (por ejemplo en el bolsillo de los sojeros). 


De hecho, el mérito que Randazzo exhibía, hasta que Cristina resolvió habilitar a Scioli a estrellar la calesita, era el de ser "el candidato de Cristina". 


Sin embargo Cristina dudó y le armó una mesa de examen para que Randazzo demostrara si era el Maduro de Chavez o el Santos de Uribe. Y le ofreció, en vez de ser cabeza de ratón, es decir Presidente de su propio proyecto político, convertirse en cola de león, es decir: Gobernador de una provincia convertida en el espacio de reagrupamiento de las fuerzas de la resistencia kirchner-peronista para 2015-2019 bajo un gobierno nacional amarillo. Pero Florencio no aprobó el examen: en vez de asumir la tarea estratégica pero engorrosa que Cristina le asignaba (ponerse al frente de la gestión provincial resguardando a lxs compañerxs) prefirió irse a su casa con cara de ofendido y murmurando "Presidente o nada". 


Cristina sonrió sabiendo lo que vendría y empezó a tejer su tela.





Y, casi dos años después, pobre Florencio, otra vez sopa. 


De un lado, Cristina armando la unidad del kirchner-peronismo en la provincia para frustrar el nacimiento del hegemón amarillo. Del otro, Randazzo queriendo encabezar algo aunque sea chiquitito y edificado con ladrillos ajenos. 


Hoy, 25 de mayo, el escenario que Cristina tejió supone una unidad de todos detrás de una boleta encabezada por Ella y Randazzo (en ese orden). Pero Florencio, de nuevo, como en 2015, pide "competir" (¡esta vez contra Cristina!!!) solo para intentar, nuevamente, poner una batalla estratégica al servicio de un proyecto político ratón.


Queda por ver la tela completada ya que los partidos de Cristina duran 90 minutos y, no pocas veces, depararon sorpresas en el minuto 89. Pero todo indica que Randazzo, si quiere ser cabeza, tiene que demostrar que es capaz de renunciar a su proyecto ratón en favor de un proyecto león en el cual, tal vez, le toque ir a la cola. 


Solo entonces, roto el espejito que le devuelve una imagen hermosa de sí mismo, habrá demostrado que está listo -Maduro- para poder encabezarlo.- 









lunes, 1 de mayo de 2017

¿Jugamos? Se viene la CuJuCa Luzuriaga Sur-2017


Propia voz (Las rueditas de la subjetividad)






¿Por qué los niños aprenden a andar en bicicleta con rueditas? Porque andar en bici requiere un dominio del propio cuerpo del que un niño, en parte, aun carece. Mantenerse vertical sobre un objeto que, de no ser montado o sostenido por una persona caería al suelo por su propio peso, requiere un aprendizaje que las rueditas ayudan a que se concrete con menor probabilidad de sufrir un accidente y por lo tanto de manera menos traumática y más gratificante.
Andar en bici es poder desplazarla manteniéndola en equilibrio; por eso andar con rueditas no es aun andar en bici sino jugar a andar en bici estando ese juego al servicio de un aprendizaje, del desarrollo de una capacidad o habilidad. Las rueditas nos ayudan a mantener el equilibrio mientras aprendemos a mantener el equilibrio y, sobre todo, a perderle el miedo a la “responsabilidad” de tener que mantener el equilibrio. Una bici que se mantiene vertical –no se cae– y se desplaza en velocidad hacia delante pone en juego unas leyes naturales y una reglas sociales: una determinada manera en que se espera que las cosas ocurran. ¿Cómo son “las cosas”, “esas cosas”? R: “así, como si las rueditas no estuvieran”; pero están y están como ejemplo, como reproducción o replica de aquellas reglas, como un adelanto de lo que será irremediablemente.

Pero aunque estén las rueditas, sobre la bici está el pibe y solo él ejecuta los 3 mecanismos que constituyen el dispositivo: los pedales que ponen en marcha y permiten propulsar, sostener y acelerar el avance; el manubrio que define la dirección que se le da a ese avance; y los frenos que permiten regular la velocidad desacelerando y deteniendo el movimiento.
O sea que toda la decisión y la acción está en manos del pibe; las rueditas solo ayudan a sostenerlo al principio, hasta que el pibe tome confianza y pueda seguir solo…. ¿a dónde?¿como?¿a que velocidad?... eso lo decide el pibe.

Los equipos de proximidad en territorio somos eso: las rueditas de la subjetividad del pibe. Lo sostenemos, lo animamos, lo acompañamos un tramo y después lo vemos agarrar velocidad y tomar su camino y escribir su propia historia. No le pegamos manotazos al manubrio ni le decimos al pibe “a ver, correte un cachito que pedaleo yo”. Eso no sirve para nada porque el pibe no aprende siendo parte del movimiento sino produciéndolo y gestionándolo.

En pedagogía, ganar tiempo suele ser en realidad una manera de perderlo; los procesos de aprendizaje llevan tiempo. Y armar la propia voz también.


domingo, 30 de abril de 2017

Después del agua, más agua

 


Imperdible reportaje hoy en La Nación a Juan Gabriel Tokatlian autor de "Qué hacer con las Drogas", Ed. Siglo  XXI:

"(...) Sin duda es difícil de medir, pero también hay un conjunto de elementos que permiten aproximarse y tener una relativa certidumbre. Un ejemplo: tenemos encuestas que ha hecho en diferentes momentos el Sedronar sobre la prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas. Es muy usual escuchar que "el consumo creció exponencialmente en la Argentina", como dijo el presidente Macri en el discurso de la apertura del Congreso en 2016.

¿Y no es cierto?
No es cierto. Los datos y la evidencia que tenemos por parte de estudios relativamente rigurosos que siguen una metodología internacional, muestran que creció sí un poco más el consumo de paco -y es evidente que ahí hay un problema central-, pero en cuanto a la marihuana y la cocaína, no ha habido un crecimiento exponencial de ningún tipo. Más allá de algunos cuestionamientos que uno pueda tener a algunas políticas del Sedronar, hay trabajos concretos que muestran que la Argentina destina el 95 % de su presupuesto a la lucha antidrogas, específicamente a la represión y al control de la oferta, y un 5 % en la educación y la prevención. Esto, en comparación con lo que sucede en el mundo, es un porcentaje abismalmente errado.

¿Usted dice que vamos a contrapelo de lo que hacen otros países que invierten más en prevención y educación?
Efectivamente, vamos a total contrapelo de lo que se hace en otros lugares, incluido Estados Unidos, para tomar el epítome de la prohibición, que dedica el 52 % a controlar la oferta y el 48 % a reducir la demanda. Aquí hay una distorsión significativa: sostenemos que tenemos que controlar la oferta como sea -aunque los efectos del control de la interdicción y los encarcelamientos sean bajísimos en la Argentina- y no destinamos recursos a las personas, a los consumos, a los usos y abusos, a la prevención y a la educación, algo que en países desarrollados y no desarrollados se ha comprobado que es mucho más efectivo en términos de costo e inversión. Además, tenemos buenos trabajos de todo tipo -localizados, sociológicos, politológicos- sobre el papel deletéreo de la policía que nos muestran el contubernio de la policía en los negocios ilícitos en general, y en particular en el tema de las drogas. 
(...)

¿Por qué sostiene que recurrir a discursos y promesas punitivas como más mano dura o la militarización de la cruzada contra el narco es peligroso e inalcanzable?
Porque la experiencia histórica comparada dice eso. Cuando se han involucrado las FFAA en los países en los que lo han hecho en América Latina, ¿han sido exitosas? Evidentemente no. Fue el caso de Colombia y también el de México. Cambio de ejemplo: un país ocupado por la OTAN como Afganistán tuvo el año pasado el record histórico de producción de heroína. En un país ocupado por países que tienen políticas prohibicionistas de distinto nivel sigue prosperando este negocio. Entonces no es una cuestión de involucrar más a los militares. Ese paradigma no sirve porque tenemos evidencia tangible de que no es así.

¿Cuál es la alternativa a este política prohibicionista?
Tenemos que cambiar algunos principios y parámetros. El primer punto es que nuestra atención debe estar colocada en la persona y no tanto en la sustancia: en las personas vulnerables y vulneradas, en las familias, las comunidades.
(...)

Se refiere a hacer "un control de daños".
Así es, cómo hago para aminorar los efectos nocivos en la salud y en la familia. Y además, este tema no puede resolverse en el corto plazo. No hay una política única que resuelva esto y un único dispositivo institucional. Entonces, pensemos en el largo plazo y pongamos metas razonables. Una buena política para la juventud ayuda muchísimo. Una política de empleo y de provisión de bienes colectivos, es fenomenal.
(...) 

¿Qué opinión tiene del "Plan Argentina sin drogas" lanzado por el Presidente Macri?
Es importante ver el decreto de 1991 de la administración Menem. Y es importante comparar lo que decía Menem con este documento de política antidroga lanzado por Macri: los principios y los propósitos son idénticos. Es un gran refrito de muy poca creatividad, que repite y reitera hábitos y formas de aproximarse al tema que solamente son sostenibles en una lógica prohibicionista y punitiva (...)"
 
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