martes, 24 de agosto de 2010

Entre Brian y Magnetto


Acaba de terminar la cadena nacional así que vamos a decir algunas cosas en caliente.
Prendí la tele con miedo. Cristina volvía a utilizar la cadena nacional (CN) para ajustar cuentas con "ellos". El recurso venia gastándose y en algún momento dejó de funcionar.

Antes de la cadena calentaron el atril el viejito ese que no me acuerdo como se llama y Beatriz Paglieri quien, visiblemente nerviosa, completó la reseña del informe. Mientras la locutora anunciaba el inicio de la CN pensé que la Paglieri habia inferido y conjeturado demasiado; el relato de los hechos claramente mostraba fisuras, fallas documentales.

Pero Cristina tenia un plan. Peinado, pilcha y tono de voz estaban bien sincronizados: el protagonista debía ser el relato -los hechos- y no ella.  A tal punto que todo el tiempo se ayudó de varios machetes -avisó- para no equivocar fechas y cifras que igual la hija de re mil se notó que tenia bastante bien memorizadas. Cada tanto se ponia y se sacaba los anteojos para ver de cerca. Nunca levanto la voz ni hizo así con el dedito. No solo tapó las grietas que mostró Paglieri sinó que redondeó una exposición brillante. Perfecto. Esta vez el metamensaje era menos importante que el mensaje.

Sín embargo en el aire había una inquietud: al fín y al cabo se estaba haciendo pública una denuncia gravísima pero si quién denuncia es el Presidente se espera que mueva alguna pieza más.
Y Cristina no nos dejó con las manos vacías. Le revoleó otro matrimonio igualitario al Congreso para que se entretengan un rato mientras cerraba la CN no con una chicana, ni una defensa conceptual o macroeconomica de su gestión sino con una historia de vida: la de Brian Toledo, un pibe de 16 años hijo de una empleada doméstica con la que vivía en un rancho en Marcos Paz cuando fue detectado por la Secretaría de Deportes en un torneo Evita. La SD le asignó una beca de $2500, su mamá fue incorporada al Plan Argentina Trabaja y proximamente serán beneficiarios del Plan Federal de Viviendas. Ah y el pibe fue abanderado en el colegio.

Ese fué el cierre: tomen, ahí tienen, gracias por avisar que el estilo crispado no era negocio.-

PD: ahí esta Carrio, crispadísima, en cadena nacional citando Fahrenheit 451 de Ray Bradbury (?).

1 comentario:

  1. buenisimo!!!!!!!!!!
    cada día la quiero mas.....tenía que ser mujer para tener tanto huevo!!!!jajajaja..........
    saludos...
    soledad.B.

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