viernes, 16 de marzo de 2018

2019: siempre que llovió... ¿paró? (QHC/19)




San Luis, km 0

El viernes 16/03 los Rodriguez Saá montaron un show para comunicar una primera configuración, provisoria, del escenario 2019: un sector del peronismo, que ofició de anfitrión, acompañando a Cristina, y otro, ausente, proclive a impulsar otra candidatura que razonablemente sería la de Massa. Ambas candidaturas, parejas en las encuestas, aspirararían a un balotaje endemoniado que, según todas las encuestas, se derivaría de un triunfo ajustado de Macri en primera vuelta, reeditándose el escenario de balotaje que, en 2015, condujo a Cambiemos a la Casa Rosada. Massa, si lograra colarse, recolectando más votos que Cristina y a menos de diez puntos de Macri, sería consagrado presidente porque la mayoría de los votantes cautivos por Cristina estarían dispuestos a votar en segunda vuelta cualquier opción que saque a Macri del gobierno; Cristina, en cambio, sería probablemente derrotada por Macri en segunda vuelta mientras la mayoría de los votantes filo Massa continúen rechazándola. 

La huevería de los Rodriguez Saá 

Los Rodriguez Saá se ofrecen como articuladores, no de tal o cual fracción, sino de los re agrupamientos de amplio espectro que van formateando la organización del subcontinente peronista de cara a 2019; por eso ponen huevos en cada canasta: el Adolfo apadrinando las posiciones conservadoras (anti aborto, por ejemplo) filo Massa; y el Alberto impulsando la candidatura de Cristina y la suya propia, como vice. 

(Ahí tienen, escépticos: la minoría intensa puntana, descendiente del sinuoso anti-mitrista Juan Saá, poniéndose al hombro, como en Cepeda y Pavón, el reseteo de la organización nacional).


Ni

Menendez estaba ahí tanto como estará cuando se reúna, junto al Adolfo, el eje Uñac, Peppo, Schiaretti, Urtubey y Manzur; la fracción filo Massa del pejotapebea, que, articulada por el eje Merlo-Esteban Echeverria, hegemoniza la Primera Sección electoral, mantendrá la unidad formal con las fracciones matanzalomenses filo Cristina y hegemónicas en la Tercera, hasta último momento; luego llegará el tiempo de disputar el sello y los recursos reeditando una índole de contienda que probablemente nunca más vimos desde aquel 10 de julio de 1988 cuando Menem, con la intervención desequilibrante de La Matanza (Pierri) y Lomas de Zamora (Duhalde), le arrebató al cafierismo las pilchas que los ansiosos renovadores ya se habían repartido y probado.
Otro que estuvo por San Luis fue Moyano, quien necesitando, para defenderse, la mayor cuota de peronismo disponible, se mantendrá allí donde se configure esa cuota y le habiliten una silla; por ahora, y solo por ahora, ese lado es la vereda k bajo cuyo sol supo entibiarse y engordar.



El dinero no es todo... pero ayuda
El peronismo no-k, apadrinado, por ahora con desgano, por la fracción magnettista del grupo Clarín, buscará, a través de la candidatura de Massa, una reconstrucción del sistema de toma de decisiones económicas fundado por Macri pero re-incluyendo, aunque subordinadas, a las golpeadas fracciones manufactureras mercadointernistas filo Techint, para descomprimir las tensiones políticas y sociales que despiertan los efectos del programa monetarista y aperturista auspiciado por el angurriento complejo agro-extractivo-financiero expresado por Macri, Caputo, Etchevehre y Aranguren
Pero un proyecto presidencial requiere no solo voluntades sino también financiamientos. Y la mayor caja peronista la administra Cristobal Lopez



Por su culpa, esta tentativa ya exhibió la profundidad de sus contradicciones de origen, que brotan de la especificidad del programa económico administrado por Dujovne y Sturzenegger: la liberación, esta noche, de Cristobal López y, próximamente, de otros personajes también a cargo de las llaves de los cofres que atesoran los fondos de "el Partido", es decir, los administradores de la caja, simboliza el inicio de una nueva fase en la crisis de Poder abierta en 2013, y que sacó al peronismo del gobierno en 2015, porque insinúa la reticencia de grupos importantes dentro de la fracción massista a dejarse tutelar por Magnetto. La virulenta reacción del Grupo Clarín, tanto a esa liberación cuanto a la decisión de la Camara Federal de re-sortear el TOF que juzgará a Cristina en la mega causa de la Obra Pública (flojísima de papeles), advierte que el grado de autonomía y autarquía tolerado por Clarín/Pagani al proyecto Massa-2019, es igual a cero. 


El fallo de Lorenzetti, Maqueda y Rosatti, por su lado, empeora esas contradicciones anticipando los alineamientos que amaga adoptar la famiglia judicial.

Así las cosas, con una economía crujiente promoviendo fisuras en el frente patronal y el tablero electoral configurándose nuevamente en tres tercios con balotaje asegurado, queda pendiente responder una pregunta clave... ¿Qué hará Cristina en 2019?.-



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