viernes, 28 de enero de 2011

Rastrojero modelo 2015


Explicación del post anterior para los amigos que me llaman y me preguntan "¿Estás bien? ¿Te sientes bien?" .

De aquí a octubre hay que hacer lo necesario para que Cristina gane. Este es un tema sobre el que escribo cada vez menos porque cuanto más cerca estás de unas elecciones, menos importante es la opinión de analistas y comentaristas ajenos a la intimidad del grupo que lidera. "Ellos" sabrán lo que hay que hacer; hay que confiar, acompañar y listo. Por eso, al tratarse de un blog de análisis político, la propuesta en esta serie de posts de verano es pensar en lo que viene después de octubre. Ahí tiene sentido hablar de Solá, de peleas, de alianzas, de sujetos y actores, etcétera.

1) El mundo es un quilombo; y va a empeorar.  Europa se prepara para una megadeflación o el mayor ajuste jamás conocido -o ambos- con consecuencias sociales inimaginables a medida que el Magreb se incendia repentinamente (el comercio de personas y divisas entre el norte de África y Europa queda prácticamente perturbado como consecuencia de la crisis global). Estados Unidos admite su insolvencia y China está desesperada por financiar a quienes compran sus productos y transfieren tecnología para evitar que su propia maquinaria se ralentice . Tendremos que vivir con toda esta crisis durante varios años. Con la crisis y su impacto económico (demanda, oferta, precios) y financiero (tipo de cambio, monetario, crédito).

2) Lo hemos dicho aquí muchas veces: el modelo requiere ajustes y, en algunos casos, cambios profundos. Desde el punto de vista económico, no es seguro que todo esté bien. Una cosa es lo que decimos cuando nos atacan desde la derecha y otra cosa es lo que discutimos entre nosotros a puerta cerrada. No queremos hablar como si supiéramos lo que hay que hacer (a veces lo hacemos porque escribir un blog también es un poco jugar a que hablamos al oído del gobierno) pero nos resistimos a pensar sólo en términos de "cuestiones" o "problemas" concretos descontextualizados.

3) Se debe reformular tanto el esquema económico como el esquema de poder que le dio sustento. Ambas son los que Néstor intuyó, pensó y utilizó para salir de la crisis. Pero la crisis pasó y la Argentina se transformó tanto como la transformó Carlitos en su época. Y si no reformulamos, si nos enamoramos de nuestro éxito como los niños se aferran a su objeto transicional , veremos cómo viejas soluciones empiezan a convertirse en nuevos problemas. En 2001, los desempleados y los indigentes querían un trabajo o un plan. Hoy, muchas de estas personas (no todas) quieren estar en blanco y poder acceder al menos a un pequeño terreno donde construir sus casas: tienen otros proyectos. La industria no producía porque el tipo de cambio no era competitivo, ahora que lo es, la industria produce tanto que se generan cuellos de botella que disparan al menos parte de la inflación (y aquí ). La solución de un problema genera la aparición de nuevos problemas. Ya lo sabemos, así es todo el tiempo.

4) Amigos, no se enojen conmigo, pero Sabbatella es una buena persona y un político necesario, pero cuando se piensa en los grandes problemas nacionales, se piensa en el peronismo. Martín ( et al ) tiene un futuro prometedor, lo sé porque tiene un gran presente que construyó a base de virtudes que nadie le niega y así como a Morón un día le tocó tener su Sabbatella, a Moreno su Mariano West y pronto le tocará a Ituzaingó tener su Basteiro... a la provincia y a la Argentina capaz  que algún día le llegue ese momento. Pero aún hay un largo camino por recorrer. Hoy en algunos municipios podemos renovar el antiguo parque de vehículos por uno más moderno, con mp3 y dirección asistida, pero la aspereza de las carreteras nacionales (provinciales e incluso muchas de las municipales) todavía exigen el antiguo parque de Rastrojeros peronistas.

5) Se necesita un nuevo esquema de poder político capaz de sostener un nuevo esquema económico que permita seguir avanzando más allá de la gobernabilidad que obsesionó a Néstor hasta el día de su muerte. Tenemos que resolver las contradicciones que se han ido acumulando y seguir adelante. Para ello lo que hay que armar es el rompecabezas peronista. Ayer en Código Político se vio claramente a través de la sobreactuación opositora (y la desesperación) de Mauricio y el Colo.

6) Cristina no mira sólo a Venezuela ni sólo a Brasil: mira a ambos. Sabe que en Brasil los sindicatos permiten cualquier cosa y por eso la FIESP puede exportar salarios baratos. Pero también sabe que aquí no hay, ni habrá durante mucho tiempo, correlación de fuerzas para emprender revoluciones desde arriba: sino reformas profundas y bisturíes bien afilados penetrando carnes voluptuosas.
Cristina tiene que hacer cambios económicos, pero primero tiene que sumar aliados, reconstruir el peronismo y la alianza de gobierno agregando peronistas que se fueron pero esperan regresar (como Solá) y no peronistas (o no pejotistas) que también quieren encontrar una forma elegante de volver. No importa lo que piensen, importa para quién trabajan. Primero tenemos que ganar y demostrarles que teníamos al menos una parte de razón, luego tenemos que repensar el peronismo con todos los que tienen retorno porque tendremos que gobernar un país vulnerable en medio de un mundo enloquecido.

Cristina puede tener un segundo mandato "relativamente" tranquilo por arriba, resetear el modelo y ser la gran electora en 2015. La clave para hacerlo está en el peronismo.-

2 comentarios:

  1. Muy buena la nota, Benito, aceptando cosas como las de Basteiro o el "futuro" de Sabatella, que no sé... pero bueno, son opiniones.

    Y más allá de esas opiniones, lo sustancial es asumir con generosidad que nos necesitamos. Hoy, nos necesitamos.
    Lamento profundamente que Solá no haya sabido leer bien la situación en 2008. Sobreactuó para irse, expresando algo así como que el kirchnerismo estaba agotado, y al mismo tiempo quiso cobrarse una revanchita de poca monta. Se lo vio incómodo en ese no-lugar que armaron con Macri y el colorado. Y hoy está desorientado, o más precisamente, no puede decir lo que tiene ganas de decir.

    Si no se hubiese ido, hoy sería la opción de recambio, un plan B mucho más confiable que Scioli (no porque tenga nada contra el motonauta, pero Solá era un tipo que le llegaba más y mejor a todos los "extremos" que el oficilismo contiene). Una pena.

    Abrazo.

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  2. Nano querido! abrazo grande.

    Mariano: esas lineas del parrafo 4 son para mi internita acá en el barrio. Después del sapito que me tuve que tragar con el reportaje a pagina 12 queria devolver gentilezas...

    Abrazo!

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