sábado, 22 de enero de 2011
Después de octubre, los negros en la calle
Este post de FedeVazquez (y su invención de la categoria "opositor específico") me animó a traer al blog unas reflexiones vereniegas relacionadas con un incidente eléctrico que se produjo en casa durante el último chaparrón (creo que fue el miércoles).
Resulta que hará cosa de un año contraté a un electricista para que renovara la instalación eléctrica de casa (una construcción bastante vieja). Se cambiaron todos los cables, llaves, tomas, etc. y además hicimos nuevo todo el tendido aéreo desde la entrada de la casa (donde colocamos térmica y disyuntor) hasta el pilar (unos veinte metros más o menos). Sin embargo en el pilar, por recomendación del electricista, dejamos la vieja taponera ya que los cables que iban de la taponera al medidor eran de tela (si, de tela) y si poníamos una térmica de 25 amperes hubiera saltado a cada rato. Así que el electricista hizo hasta ahí mientras quedé en gestionar ante Edenor el cambio del cableado que les corresponde a ellos. Durante varios meses habré hecho unos 5 o 6 reclamos.
El miércoles en medio de la tormenta el pilar literalmente explotó y tanto mi casa como la del vecino lindero al pilar se quedaron sin luz. Eso habrá ocurrido a las 10 de la mañana más o menos. Al toque llamé e hice el reclamo. Como a las 15.00 o 16.00, sospechando que nunca vendrían y mientras organizaba el operativo de mudanza de toda la mercaderia que tenía en la heladera hacia alguna heladera vecina que no estuviera muy cargada, decidí cambiar la táctica y volví a llamar pero esta vez fingiendo que estaba por ocurrir un incendio, jurando que habia olor a quemado y fogonazos, etc.
"Pero usted en su comunicación anterior no mencionó esto", me escrutó con toda razon la chica del call center.
"Es que como llovia no salí a ver", mentí. "Ahora que paró un poco me acerqué al pilar y veo todo lo que te estoy describiendo", volví a mentir. "Incluso...", las mentiras a medio camino nunca funcionan, hay que ir a fondo, "...junto al pilar hay un arbol medio seco y tengo miedo que se incendie y ocurra una tragedia. Supongo que estan grabando esta conversación, en todo caso te hago responsable de lo que pueda llegar a ocurrir".
Estoy seguro que la chica no me creyó una palabra pero se ve que acerté en transmitir el mensaje necesario para forzarlos a tomar la decisión de mandar la cuadrilla, por las dudas.
Cuando faltaban minutos para las 21 hs cayó la cuadrilla: dos pibitos de la contratista de unos 22 o 23 años, ambos con gorrita de beisbol sin ropa de seguridad (incluso los guantes no eran los azules de goma aislante sino los de ese cuero cepillado que usan los albañiles) y a bordo de un fiat 125 desvencijado que tenía agregada una cajuela en la parte de atras y una escalera atada en el techo.
Estaban a full, a las corridas, pim, pam, pum, abrieron el pilar sacaron los cables (habia entrado agua y se pusieron en corto los cables de tela), los cambiaron, retiraron la vieja taponera (puentearon la conexión) y en minutos volvió la luz.
Finalmente, siempre a las corridas, subieron a la catramina que jamás podría pasar con exito la VTV, que en provincia es obligatoria ("¿es la unidad de la empresa?" pregunté haciéndome el chistoso, "¿la chata? es mía", contestó uno de ellos), y se dispusieron a seguir la recorrida.... pero 'la unidad' no arrancó. Abrieron al capot y, mientras uno le daba como loco al arranque, el otro, separando ambas manos unos 80 centimetros más o menos, me preguntó, "Jefe ¿tiene un fierro asi?". Fuí al galpón, agarre un pedazo de caño galvanizado de 3/4 que sobró de algún arreglo de plomería y se lo dí. "Se zafó el burro", me explicó mientras metía el caño de arriba hacia bajo haciendo palanca. Pero no funcionó. "¿Querés que lo empujemos?", propuse. "Dale vamos", contestó. Así que en medio de la semipenumbra de la calle bajo una fina llovizna empujamos 'la unidad' que Edenor destina a resolver las emergencias electricas, hasta que arrancó. Me quedé parado, feliz por haber recuperado la luz y el agua (cuando no tenés agua corriente, quedarte sin luz equivale a quedarte sin agua), viendo como los pibitos aceleraban presurosos hacia el siguiente punto baremo.
Se sabe que tanto Lezcano como la CGT reclamaron y reclaman por ellos como en 2006 los telefónicos reclamamos y luchamos por los tercerizados de telefónica y telecom. Pero mientras "los formales" pedimos, tramitamos, solicitamos y hacemos comisiones, ellos, los negros de la contrata, siguen poniendo en riesgo su integridad física por dos chirolas (el infame punto baremo) en jornadas sin fin para que un dia cansados, hastiados de tanta sanata, corten una calle o una via con ayuda de alguna secta y la gilada les caiga encima acusándolos de hacerle el juego a la derecha.
Pero a su vez: ¿que hace el ENRE? ¿como puede haber cables de tela y aluminio en 2011? ¿Cual es el plan de inversiones, de mantenimiento, etc? ¿Quien controla?
Se ve que nadie.
Bien. ¿Entonces?
La agenda progresista necesita un nuevo ciclo de luchas (huelgas, cortes, movilizaciones), como el que protagonizamos entre el 98/99 y el 02/03, que ajuste la correlación de fuerzas y ordene el debate, lo simplifique. Y si el sujeto ya no será "Desocupado" hay un proto sujeto "Sin Techo y Precarizado" aguardando que se lo convoque, que se lo interpele y que se lo organice. Hay cuadros y marcos organizacionales desplegados en territorio en condiciones de hacerlo. Si ese sujeto se constituye los debates sobre la encarnadura del liderazgo se pareceran bastante al de la cuadratura del círculo. Más o menos como en 2003.
Todos sabemos que la agenda del recambio es la que Scioli insinuó esta semana: suba del inmobiliario un 500.000 %, colocación de deuda al 11,25% (más cara que Grecia y Portugal!) y reclamo por la baja en la edad de imputabilidad.
Sin lucha, la agenda que viene es esa; con Scioli o con otro (seguramente con varios) porque si la disputa se circunscribe al Palacio es Cristina contra el mundo. Si no hay cuadro de reemplazo para Cristina, entonces hagamos que la propia derecha llegue a la conclusión de que lo mejor es que haya Cristina para rato. Y sino, cristinicemos a todos los muñecos que hacen cola esperando su turno, a fuerza de combate.
A partir de octubre, no sobrarán las certezas. Y en el reino de la incertidumbre, lo más seguro es juntarnos los negros en la calle.-
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