domingo, 16 de mayo de 2010

El pais real II





Entre ayer y antes de ayer, mi amiga La Farolera detonó este debate, que estuvo bueno pero un poco polarizado. Quizas éstas consideraciones de Artemio lo acercan a un punto de equilibrio: "Le preguntamos a Artemio por dos cuestiones que aparecen como centrales: cómo hacer para que la asignación no se desvalorice; y cómo volver a la AUH un plan verdaderamente universal. "En teoría si el plan se actualiza de acuerdo al costo de canasta básica alimentaria, que probablemente este año tenga un 30 por ciento de aumento, el Gobierno va a actualizar este plan de acuerdo al salario formal de los hijos. Lo va a enganchar ahí. ¿Cuánto sabemos que fue la actualización? Sabemos que la del año pasado fue del 33 por ciento. O sea que este año es probable que se repita, esto mantendría el poder adquisitivo inicial con respecto al valor de canasta básica. Esa es una dimensión. La segunda es la cobertura, que teóricamente es para 5 millones de niños. Hoy estamos en 3 millones y medio según los más optimistas, y, de esos, 2 millones vinieron del Plan Familias. Por lo tanto lo que hay como novedad es la incorporación de 1 millón 200 mil hogares. Hay que hacer un esfuerzo, el Estado y las organizaciones, por incorporar el total de estos 5.7 millones de pibes. La gran dificultad es que Argentina no tiene Estado. Argentina, contra todo lo que dice el republicanismo, requeriría de más desarrollo de tramas organizacionales territoriales, llámese incluso “punteros”. No sólo no necesita menos, sino que necesita más. Porque el desmoronamiento del aparato estatal es de tal envergadura que hoy, por ejemplo, no tenés un padrón vinculado a cuáles son los hogares que efectivamente requerirían de la asignación. El Estado no tiene padrones, no tiene información, no tiene relevamiento estadístico para decir ‘señores, los 5.7 millones de pibes están acá’. Y lo más grave es que menos información tenés cuanto más debajo de la estructura social vas. Porque la gente más pobre está desprovista de relaciones sociales. Ni siquiera está enterada que existe el plan. Porque toda la ayuda social flota hacia arriba, la perciben los sectores vulnerables que tienen más capacidad de intervención, mayor agenda, mayores vínculos. Pero abajo, abajo, bien abajo, se te pierde. ¿Cómo hace un Estado desmantelado, sin políticas sociales casi universales como esta, habiendo sufrido el impacto del neoliberalismo que transformó al Estado en un costo, y a la burocracia estatal en algo menos que un ‘enemigo de la patria’, para reconstruirlo y poder implementar una política de esta escala y de esta envergadura? Ese es otro de los grandes temas que hay que resolver.” Nota completa aqui.

1 comentario:

  1. Benito, 'chas gracias por la deferencia.

    Sobre el clientelismo, recomiendo altamente leer esta entrevista a Denis Merklen, sociólogo argentino-uruguayo de la Escuela de Altos Estudios de Cs Sociales de París. http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-124318-2009-05-04.html

    Salute!

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