"Cuando yo uso una palabra –insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso– quiere decir lo que yo quiero que diga…, ni más ni menos.
–La cuestión –insistió Alicia– es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
–La cuestión –zanjó Humpty Dumpty– es saber quién es el que manda…, eso es todo.”
Para Humpty Dumpty, el poder no solo nomina sino que imprime significado y sentido a los significantes. Así, para el poder, por ejemplo, matrimonio son dos personas, preferentemente heterosexuales, unidas, preferentemente de por vida, que conviven, colechan y copulan y que, preferentemente, engendran.
La sociología abolió la regla de Humpty Dumpty. Emilio Durkheim impuso o tradujo (o un poco y un poco) que, fuera de cualquier valoración moral o filosófica, lo que hace la minoría de las personas se denomina marginal o patológico (porque se trata de la conducta menos repetida) mientras que se designa como lo normal a lo que hace la mayoría y será, por lo tanto, lo que asigna significado y sentido. Para la sociología el significado y sentido de la palabra matrimonio sería contingente y, por lo tanto, solo definible en tanto estado porque no es sino que está siendo, de un cierto modo; hasta que empiece a ser de otro.
Lo mismo vale para el placer, el amor, la alimentación, la comunidad o el buen vivir.

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