lunes, 7 de junio de 2010

Luces, sombras y cortocircuitos: un debate necesario

Foto: Raúl Othacehe, Alberto Descalzo y Horacio Gonzalez

El sábado fue el tercer encuentro del espacio Basteiro-2011 y, para mi gusto, el mas operativo ya que pasamos del debate a las tareas.

Ahora bien, cierto incidente menor que involucro entre semana al local en donde tuvo lugar la reunión, origino una interesante polémica acerca de la visibilidad de las practicas políticas sobre la cual voy a hacer algunas reflexiones.

En la Argentina, entre 1955 y 1983 se opero, de manera gradual y escalonada, una drastica modificación del esquema de poder llamado peronismo mediante un genocidio social y político que fue levantando los muros de una sociedad del Terror: desde el bombardeo a Plaza de Mayo y los fusilamientos de José León Suarez, pasando por el plan Conintes y el Conase-Conade, Trelew, el Operativo Independencia y la Triple A hasta la Esma y los vuelos de la Muerte. Sin embargo la resistencia silenciosa de una sociedad aterrorizada pero viva, impidió que la Casa del Terror fuera techada (como ocurrió en Chile) y finalmente un diluvio la inundo y trajo alguna luz.

Mas tarde vinieron los Juicios a las Juntas pero rapidamente llego El Pacto traducido en la Obediencia Debida, el Punto Final y los Indultos. Pero... ¿que implico El Pacto? ¿Por que era tan importante zafar de la prisión a los comandantes en jefe y a los comandos territoriales que tenían la coordinación regional de los grupos de tareas? El Pacto fue una advertencia a la vanguardia del campo popular para que no abandonara del todo la penumbra, para que desconfiara y se cuide. El Pacto fue un amortiguador que evito la contraofensiva. Los corderos debían tener claro que el lobo estaba suelto. Sin El Pacto no se pueden explicar los 12 años de aplanadora neoliberal que arranca en 1989.

Si los 7 años del Proceso fueron de Terror, los 12 años del menem-duhaldo-cavallismo fueron de Temor: ya no había grupos de tareas ni salas de torturas pero un largo y fino bisturí deshacía las tramas y los lazos que contenían y protegían a la militancia popular: fue entonces cuando las fabricas empezaron a mudarse a los barrios y a las villas donde la militancia fue capaz de construir trincheras resistentes: sabíamos que ellos en algún momento tendrían que pasar por ahí porque el modelo en su vorágine depredadora, necesitaba profundizarse para eludir o postergar su propio estallido. Intentaron pasar y no los dejamos y llego el 2001. Nos costo mas muertos, los del 19 y 20 en la Plaza, maxi y dario en el Puente; incluso mucho después tuvimos que llorar a Fuentealba y seguir buscando a Julio Lopez, pero diciembre de 2001 puso en jaque al Temor hiriendo de muerte el Pacto de Impunidad.

Sin Pacto ya no hay porque temer y sin temor la política se instala definitivamente en los lugares mas visibles, mas luminosos, menos opacos. ¿Asi de simple?

Pues, no. Quienes como militantes somos hijos del 2001 podemos escribir estas lineas relajadamente y dar por explicado y resuelto el problema. Pero para los militantes hijos del Terror y del Temor, que ejercitaron y tonificaron su propio miedo para sobrevivir durante 30 años, no es tan fácil.

Para nosotros, los hijos del 2001 y de la Cultura política 2.0 (Blogs, Facebook, Twitter, etc.) la política no tiene como enemigo al Temor sino a la Apatía y por lo tanto nuestras practicas buscan la máxima visibilidad porque persiguen el contagio y la proximidad del que mira de reojo, del que esta mas lejos porque habla otros lenguajes y se representa el mundo con otros símbolos. Nosotros construimos a la intemperie evitando las orgas porque buscamos que el otro se tropiece con nuestras practicas. Ese otro al que le hablamos y para el cual escribimos no tiene miedo de hacer política, simplemente la política le chupa un huevo.
En cambio a las generaciones que nos preceden, la necesidad de sobrevivir les formateó una Cultura política de la discreción, el secreto y la invisibilidad. O sea: la consolidación grupal se hace a escondidas, recién se asoma la cabeza cuando el grupo esta compacto.

(¿Se ve como lo que hay no es simplemente un "problema generacional" sino un una tensión histórico cultural?).
Ninguna de las dos Culturas políticas puede ser subsumida o domesticada por la otra; ambas deben aprender a convivir y respetarse en un momento extraordinario como este 2010 donde nos encontramos y nos preparamos para confluir en construcciones nuevas y plurales. Ninguna de las dos culturas puede avanzar sin la otra; nos necesitamos, nos atraemos y, por distintas razones, también nos admiramos. Tenemos mucho que aprender los unos de los otros y debemos ser capaces, todos, de tragar saliva y ceder si queremos que en los resabios de penumbra política que persisten en nuestro barrio, en la provincia y en el país se haga  la luz definitivamente.-

7 comentarios:

  1. Benito, este es sin dudas su mejor post hasta la fecha. Hay pasajes que directamente me pusieron la piel de gallina; pero eso no viene al caso.

    Coincido con usté en esto de que el péndulo de la lucha política oscila en este momento más del lado simbólico que del coercitivo (oh, mi querido Bourdieu); y pienso que tanto NK como Cristina encarnan esta transición, buscando ambos (ella en un estadío posterior, más "sutil" si se quiere, pero aún con tropiezos) este equilibrio entre el plano simbólico y el plano material.

    Porque, a medida que las sociedades crecen y maduran, es necesario este pasaje de sublimación de la violencia, de lo físico a lo simbólico, y aún allí es necesario refinarla, canalizarla (esto es, delimitar canales "adecuados" y evitar los "no adecuados") y en esto está Cristina.

    Una hipótesis más: toda este discurso acerca de la crispación, la institucionalidad, el "miedo" y el "fachoprogresismo" que los medios y las oposiciones usan como fuente (única, pobre, exclusiva) narrativa, tiene su sustrato en esta "tensión histórico-cultural" que usté bien caracteriza. Lógicamente, los sectores más elitistas de la sociedad (los más penetrados por este discurso-desgarrador-de-vestiduras) son --debido al acceso a los medios y a los capitales simbólicos necesarios para comprenderla, esto es, utilizarla-- los más embebidos en esta lógica 2.0 cargada de Apatía. Esto choca, o entra en tensión, con las prácticas más "corpóreas", más pragmáticas de los K, que vienen de una praxis de militancia moldeada por el Terror y el Temor.

    Y, para que vea hasta qué punto estamos sintonizados, vea: http://lafarolera.wordpress.com/2010/06/07/cristina-el-bicentenario-y-la-batalla-simbolica/

    Salú.

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  2. Gracias por la visita Farolito, recien pase por su blog y le deje unos comentarios. Saludos!

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  3. :) ya le contesté.

    (Qué gran post, Benito, ya se lo dije??)

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  4. "Para nosotros, los hijos del 2001 y de la Cultura política 2.0 (Blogs, Facebook, Twitter, etc.) la política no tiene como enemigo al Temor sino a la Apatía y por lo tanto nuestras practicas buscan la máxima visibilidad porque persiguen el contagio y la proximidad del que mira de reojo, del que esta mas lejos porque habla otros lenguajes y se representa el mundo con otros símbolos. Nosotros construimos a la intemperie evitando las orgas porque buscamos que el otro se tropiece con nuestras practicas. Ese otro al que le hablamos y para el cual escribimos no tiene miedo de hacer política, simplemente la política le chupa un huevo."

    Buen párrafo!

    saludos

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  5. Un muy buen post de alguien que se olvidó de pasar por acá --->www.oestehoy.com

    Me gustaría poner una referencia tuya en la página, sino tenes drama.

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  6. No hay drama, adelante. Y no pase porque no los conocia! Igual este es un blog nuevo: para presentarse en sociedad el lugar indicado es conurbanos.blogspot.com

    Suerte!

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