El conservadurismo es una vía de una sola mano (bueno, en realidad no es taaaan así pero no quiero hilar muy fino así no me voy por las ramas).
En cambio el reformismo, en la medida que opera sobre ese particular atributo de la condición ciudadana que son los derechos, funciona en dos sentidos: progresivo o regresivo.
Observese que hablo de derechos y no de tal o cual medida ya que hay transferencias que van y vienen; se puede tomar una medida beneficiosa que luego puede ser dejada sin efecto mediante un acto administrativo simple o cuyo efecto benéfico puede ser licuado por el paso del tiempo o por acción de ciertos acontecimientos sin que medie un nuevo acto administrativo y político para dejar el beneficio sin efecto. Por ejemplo un aumento en el haber jubilatorio es una medida beneficiosa, incluso la jubilación de millones de personas que no estaban en condiciones de jubilarse ya que sus aportes no estaban completos, también; en cambio la ley de Movilidad Jubilatoria (medida que debería funcionar como una transición al 82% movil), eso no es simplemente un beneficio sinó la creación de un derecho: el ajuste de un monto que de otro modo podría quedar congelado sine die.
Tanto la creación de derechos como la ampliación/profundización de derechos preexistentes pero de alcance/profundidad limitados, altera de hecho la correlación de fuerzas entre los dos grande campos constitutivos del estado nación capitalista: sectores dominantes y sectores dominados. Lo que se gana, se gana para toda una etapa y no solo para la coyuntura o el período en curso.
Quién juzgue esta dinámica con el criterio del poco/mucho, ha perdido la brújula: el "plus-derecho" funciona como una trinchera que se coloca en terreno enemigo, no importa si son dos centímetros o dos kilómetros, lo que importa es que, por una lado dejamos de defendernos y, por otro, generamos un punto de reagrupamiento y reforzamiento moral que optimiza las chances de un nuevo avance cualitativamente mejor que el avance anterior.
El de Carlos Saúl fue un gobierno extraordinariamente reformista, casi revolucionario: puso al país patas para arriba. Pero fue un reformismo regresivo porque operó una transferencia general, masiva, de derechos desde los sectores medios y bajos hacia los sectores dominantes; es decir, actuó sobre el sistema hegemónico, reforzándolo. Tal vez la única excepción fue la eliminación del Servicio Militar Obligatorio. Pero una golondrina no hace verano.
En cambio el reformismo de Cristina es progresivo porque produce un transferencia (creación, ampliación y profundización) de derechos en un sentido exactamente inverso al de Carlos Saúl.
Sin embargo las diferencias entre una y el otro son también de otra índole. Si el riojano concluyó una faena cuyos trazos gruesos habían sido delineados por la Revolución Argentina, Celestino Rodrigo y el Proceso; por su lado, Cristina, inició en marzo de 2008 una faena institucional cuyas condiciones fueron creadas por el "argentinazo" que va del 19 de diciembre de 2001 hasta las movilizaciones post puente Pueyrredón que sepultaron la variante represiva apurando la salida del team devaluador. (A pesar del enojo de algunos buenos amigos, yo al de Néstor sigo caracterizándolo como un gobierno de transición, como una impasse; el tipo aguantó los trapos y eso es meritorio pero no tiene nada que ver con lo que en este post estamos analizando).
El conflicto con la Mesa de Enlace puso al kirchnerismo frente a una disyuntiva: retomar el programa dejado en suspenso por el Tequilazo de diciembre de 1994 (cuando comenzó la deformación del "modelo" hasta su explosión en 2001) y que los devaluadores intentaron retomar en 2002, o cambiar el programa.
Yo no sé que pasaba realmente por las cabezas de Néstor y Cristina pero lo cierto es que decidieron asumir que efectivamente los ladridos de los que aplaudieron durante los últimos 40 años no son necesariamente una mala señal. No se interrumpen 40 años de reformismo regresivo sin crispaciones.
Allí empezó la fase más vertiginosa del kirchnerismo. Movilidad jubilatoria; eliminación de las AFJP; confiscación a TyC; Ley de Medios; Reforma Política; Asignación Universal y Plan Argentina Trabaja; pago de deuda con reservas (el totem sagrado de los especuladores); Conectar Igualdad (netbooks y banda ancha en los colegios secundarios); matrimonio igualitario.
Obsérvese que, coherente con la definición que hicimos al principio del post, en esta enumeración no se incluyeron las "medidas" (p.e. 6 puntos del PBI para educación; batería anticíclica durante la contracción de 2009; Salario Mínimo).
Ahora bien. "¿Como puede ser que se saque fotos con Otacehe o con Descalzo?", se escandalizan por acá mis vecinos y amigos progres. Bueno muchachos/as, esa parte del trabajo nos corresponde a nosotros. Si en Matanza, Morón o Moreno están los liderazgos que están es porque su militancia supo construirlos para que sus sociedades puedan elegirlos. Así que a llorar a la iglesia. Si queremos un Balestra, un West o un Sabattella en nuestros distritos o incluso liderazgos mucho mejores habrá que militar para eso.
Pero no le echemos la culpa a Cristina. Reformismos como el de Cristina no se aprueban con el pulgar hacia arriba; se defienden con uñas y dientes: se defienden con las patas en el barro del propio territorio.-

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